Crea una “elección imposible entre el desplazamiento y la muerte!
Las agencias de la ONU han denunciado que la propuesta israelí de crear un puñado de centros de ayuda exclusivamente en el sur de Gaza crearía una “elección imposible entre el desplazamiento y la muerte”. El plan “contraviene los principios humanitarios básicos” y parece diseñado para “reforzar el control sobre los artículos vitales como táctica de presión”, según la ONU. “Es peligroso pedir a los civiles que entren en zonas militarizadas para recoger raciones (…) la ayuda humanitaria nunca debe utilizarse como moneda de cambio”.
Gaza lleva más de dos meses sometida a un bloqueo total de la ayuda y las organizaciones humanitarias han advertido en repetidas ocasiones de que se están agotando los alimentos, el agua, las medicinas y el combustible.
Si el plan israelí se llevara a cabo, las personas más vulnerables de Gaza (ancianos, niños discapacitados, enfermos y heridos que no pueden desplazarse a las zonas de distribución designadas) se enfrentarían a “terribles dificultades” para acceder a la ayuda y “aumentaría el sufrimiento actual de los niños y las familias”, asegura el portavoz de UNICEF.
El plan prevé que sólo entren en Gaza 60 camiones de ayuda al día, “una décima parte de lo que se entregaba durante el alto el fuego” entre Israel y Hamás, que tuvo lugar del 19 de enero al 18 de marzo. “No es suficiente para cubrir las necesidades de 1,1 millones de niños y 2,1 millones de personas”, insiste el portavoz de UNICEF, James Elder. “Hay una alternativa sencilla: levantar el bloqueo, dejar entrar la ayuda humanitaria y salvar vidas”.
Destacando el éxito de la ampliación de la ayuda liderada por la ONU durante el alto el fuego, el portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, Jens Laerke, instó a las autoridades israelíes a “facilitar la ayuda que nosotros y nuestros socios tenemos disponible a pocos kilómetros”, a las afueras de Gaza.
La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos, el mayor proveedor de ayuda en la Franja, dijo que tiene “más de 3.000 camiones de ayuda” que están atascados fuera de Gaza. Su directora de Comunicaciones, Juliette Touma, deploró el hecho de que una “cifra tan grande de dólares” se esté desperdiciando, cuando los alimentos podrían estar llegando a niños hambrientos y cuando los medicamentos podrían utilizarse para tratar a personas con enfermedades crónicas. «El tiempo corre. Las puertas deben volver a abrirse, el asedio debe levantarse lo antes posible», insistió, al tiempo que pedía la liberación de los rehenes israelíes y la vuelta a un flujo normal de suministros humanitarios.
Dentro de Gaza, los equipos de ayuda advierten de que la situación es desesperada. “Incluso esas colas de alimentos ya han desaparecido porque la comida se está acabando”, dijo la directora. Además del hambre, que se ha extendido por toda la Franja tras nueve semanas de bloqueo, Touma denunció que niños se han “quemados vivos” en los bombardeos a escuelas de la agencia que sirven como refugio a familias desplazadas.
Refutando las acusaciones israelíes de que la ayuda que llega a Gaza ha sido desviada por grupos militantes, tanto Touma como la portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Harris, describieron los sistemas “de extremo a extremo” puestos en marcha para contrarrestar este riesgo. “Nuestros suministros llegan a los centros de salud a los que están destinados”, dijo Harris, añadiendo que la OMS no ha sido testigo de ningún desvío de la ayuda dentro del sistema de atención sanitaria.