Por Quique Frías
Las autoridades expresan preocupación por la creciente radicalización de extrema derecha de los jóvenes en Alemania. En ciudades del este, Hitler y las esvásticas ya no son considerados por ellos un tabú.
El extremismo de derecha y el racismo se extendieron en los últimos años en la ciudad de Dessau, estado de Sajonia-Anhalt, en el este de Alemania. «En los últimos cinco a diez años vimos más casos de radicalización en las escuelas que nunca antes”, dice a DW Steffen Andresch, quien trabaja en la asociación Projekt GegenPart, un equipo de asesoramiento móvil contra el extremismo de derecha en Dessau.
Esta tendencia se registra también en muchas otras ciudades y regiones, sobre todo en el este alemán. El director de la Oficina de Investigación Criminal (BKA), Holger Münch, advirtió en mayo de 2025 en una entrevista con un periódico: «Desde hace aproximadamente un año, observamos cada vez con más frecuencia que jóvenes con ideas de extrema derecha se radicalizan cada vez más y se unen en estructuras, a veces bien organizadas, para cometer delitos graves”.
En Dessau, esa radicalización de extrema derecha se ve claramente en los muros y en las calles: cruces esvásticas, dibujos de Hitler y lemas nazis. «En partes rurales del este de Alemania, ‘nazi’ es ahora simplemente pop”, cuenta Lukas Jocher, quien también trabaja en Projekt GegenPart. «Se ha vuelto cool escribir la letra de la canción del rapero estadounidense Kanye West, ‘Heil Hitler’, en las paredes”.
La reunificación alemana, en 1990, trajo amplias libertades a los habitantes de Dessau, pero, al mismo tiempo, el quiebre de la economía. El resultado: desempleo masivo y emigración masiva de jóvenes con alto nivel de educación. La ciudad sigue en declive, a pesar de que el Estado alemán invirtió cerca de 1.000 millones de euros en infraestructura e instituciones culturales. Hoy, la ciudad es Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO, como centro del movimiento Bauhaus, la influyente escuela y estilo arquitectónico y de diseño del siglo XX fundada por Walter Gropius.
A pesar de las inversiones y el intercambio cultural, Dessau ocupó los titulares en años recientes sobre todo debido al odio y a la violencia.
El 8 de mayo de 2025, en el 80 aniversario de la liberación de Alemania del violento régimen nazi, dio un discurso ante escolares de Dessau. «El núcleo de mi discurso fue mirar hacia adelante”, escribió Nothdurft en respuesta a una solicitud de DW. «Muy explícitamente, hacia un futuro positivo”. Pero no mencionó los crímenes de guerra alemanes ni el asesinato en masa de judíos europeos.