Hay vida más allá de Italia, Francia y Grecia. Y en nuestro afán de demostrar esto os traemos un destino único en Europa que suele pasar desapercibido para el turismo. Sus precios asequibles no son lo único increíble de este lugar.
Últimamente, hemos visto la necesidad de mostrar a nuestros lectores, que hay destinos en Europa que no tienen por qué pasar desapercibidos a la hora de elegir una escapada o un viaje. Por decirlo de alguna manera: hay vida más allá de Italia, Francia y Grecia. Y en nuestro afán de demostrar esto, recientemente os hemos descubierto lugares tan increíbles como el país más menos visitado, un verdadero “paraíso” que el turismo aún no ha descubierto.
Hoy vamos a cambiar un poco de tercio. Puede que este país no llame la atención por tener playas paradisíacas, o resorts de lujo, pero tiene una conexión con la naturaleza única y un patrimonio cultural verdaderamente impresionante. Vamos a descubrir juntos uno de los países de Europa más baratos: menú del día por 5 euros y alojamiento por 16 euros la noche.

Un país que pasa desapercibido como lugar turístico
Mucha gente confunde este país con Rumanía, y no es para menos. Su cercanía, mismo idioma y casi similar cultura, hace que mucha gente piense que este país forma parte del estado europeo. No es así. Moldavia, nuestro protagonista de hoy, tiene aproximadamente 2 millones y medio de habitantes, y es una democracia parlamentaria. La República de Moldavia se ubica entre los países de Ucrania y Rumania, al sureste de Europa.

Moldavia no destaca, como ya hemos introducido, por tener unas playas increíbles y paradisiacas, es más, este país carece de salida al mar. Pero que eso no nos desencante, su potencial turístico reside en sus reservas paisajísticas, parques naturales y monumentos religiosos. De estos últimos encontramos verdaderas joyas, ya que La República de Moldavia es un país con mayoría de ciudadanos ortodoxos, por lo que las iglesias que encontraremos serán auténticas obras de arte.

Dos tipos de destino en Moldavia: el rural y el urbanita
Hay dos tipos de destino para el viajero que visita Moldavia: el urbanita y el rural. Su capital, Chisináu, recibe la mayoría del turismo y también constituye el municipio más grande del país. Merece mención especial su centro histórico, que encierra entre sus edificios más de 900 monumentos de gran importancia nacional. Entre ellos destacamos el edificio del ayuntamiento, de estilo gótico italiano que hace esquina en una de sus calles principales, la Catedral Metropolitana, la catedral ortodoxa más importante de la ciudad, que si ya impresiona por fuera espera a verla por dentro. Sus dos museos también son importantes edificios que visitar en la capital, tanto por fuera como por dentro, y en tu paseo encontrarás también el Ministerio de Interior y el arco del triunfo.

Aprovecha si estás por el casco histórico para comer en La Plăcinte, una cadena de comida moldava que prepara las especialidades del país de forma muy casera y barata. Dos platos con bebida pueden llegar a costarte solo 7 euros. Es uno de los restaurantes favoritos de los lugareños y de la gente que visita Moldavia.

Si eres amante de los vinos, enhorabuena, porque has topado con un lugar único para degustar este brebaje. Moldavia es uno de los principales exportadores de vino del mundo. Pero no es ese su único récord, porque el país ostenta el récord de la colección más extensa de vinos de todo el mundo. 2 millones de botellas a lo largo de más de 200 kilómetros. Una auténtica locura. Mucha gente acude al país para hacer la famosa ruta de Iter Vitis, que incluye 28 de las 40 bodegas que hay repartidas por todo el país.

Un paso fuera de la capital
Alejándonos ya de la capital, podemos admirar muchas más cosas increíbles en Moldavia. El Monasterio de Curchi, ubicado en un pueblo rural del mismo nombre, es un lugar que muchos turistas tienen en su lista de indispensables cuando llegan hasta aquí. Este monasterio es un impresionante edificio fundado en el siglo VIII que solo puede admirarse en persona, porque las fotografías no le hacen justicia. Si lo que quieres es vivir una verdadera aventura, visita uno de los países más pequeños de Europa, que ni siquiera sale en los mapas… Pero de esto te hablamos en este artículo de aquí.

Y como parece que de monasterios va la cosa, nuestra siguiente parada será el monasterio de Saharna otra de las edificaciones más bonitas que vas a poder encontrar dentro del país. Es uno de los lugares más importantes del culto de Moldavia, y cuenta la leyenda que en lo alto de la cima del lugar se encuentra la huella de Santa María.

Para conocer en profundidad este país, lo mejor es dejar que la cultura de sus pueblos rurales te invada. Dedica un par de días para conocer la capital, pero en cuanto puedas escápate para buscar aventuras en plena naturaleza, donde entrarás en contacto con la verdadera Moldavia.
FUENTE: viajar.elperiodico.com