Portugal sigue en la duda sobre su próximo avión de combate. La diferencia de criterios entre políticos y militares es manifiesta según sus últimas declaraciones, por tanto, la pregunta continúa en el aire y sería ¿Qué modelo elegirá realmente Portugal para sustituir a los veinticuatro F-16 AM/BM de su Fuerza Aérea?
Aunque últimamente ha disminuido su posición de líder, el F-35A aún tiene bastantes posibilidades. En cualquier caso, su fabricante, Lockheed Martin, está trabajando en él, como lo demuestra el memorando de entendimiento firmado recientemente con representantes de la industria aeronáutica portuguesa.
Por su parte, el director ejecutivo de Dassault Aviation, Eric Trappier, reveló recientemente que estaba trabajando intensamente para convencer a Portugal de que eligiera el Rafale. Lo mismo ocurre con Saab, que ha confirmado que está en conversaciones con Lisboa sobre el JAS-39 Gripen E/F. Y se está a la espera de ver qué hará el consorcio Eurofighter (Leonardo, Airbus, BAE Systems), ya que el EF-2000/Typhoon también podría ser un excelente candidato.
En cualquier caso, el pasado viernes 18 de julio, en una entrevista con CNN Portugal, el ministro de Defensa portugués, Nuno Melo, declaró que «reemplazar los F-16 ni siquiera estaba en la agenda». Esto puede parecer extraño, dado que estas aeronaves pronto agotarán su potencial.
Por otro lado, y quizás aún más sorprendente, el ministro Melo expresó el deseo de Portugal de participar en uno de los dos programas europeos de cazas de sexta generación como observador. ¿En cuál? No especificó.
Cabe recordar que Francia, Alemania y España participan en el proyecto del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS). Bélgica ya se ha unido a este proyecto en calidad de observador y recientemente ha pedido su condición de pleno derecho.
Para ello, Bruselas ha liberado una dotación de 60 millones de euros para «posicionar óptimamente la base industrial y tecnológica belga en términos de posibilidades de cooperación en el marco» de este proyecto, cuyo lanzamiento de la fase 2 todavía es incierto.
El otro proyecto, el GCAP (Programa Aéreo de Combate Global), está liderado por el Reino Unido, Italia y Japón. Otros países como Arabia Saudita podria unirse. Al menos, ha expresado interés.
Según Melo, el estatus de observador permitiría a Portugal evitar gastar un solo euro.
«Ese es el objetivo: participar en un proyecto como observador. Y eso nos situaría en una posición que yo describiría como avanzada en comparación con lo que el futuro nos depara», afirmó. «Portugal no gastará ni un euro como observador. Esto nos permitirá seguir el desarrollo del avión desde sus primeras etapas y asegurar un posicionamiento estratégico sin compromiso presupuestario», explicó el ministro portugués.
Dicho esto, los comentarios de Melo han suscitado críticas. Si bien admite que la participación en el SCAF/FCAS o el GCAP podría tener beneficios interesantes para la industria portuguesa, el exgeneral Arnaut Moreira, que fue subdirector General de Política Nacional de Defensa, expresó algunas reservas. «No entiendo qué significa observador en un proceso sin financiación. El ministerio debe aclarar estos términos», declaró a CNN Portugal.
«Nadie nos permitirá acceder a información crítica sin una contribución [económica]. Dudo que nos permitan observar algo más allá de cuestiones generales. Como mucho, asistiremos a reuniones donde presenten prototipos, pero nada más», añadió Agostinho Costa, otro exgeneral especialista en asuntos de seguridad.