La rentabilidad media de invertir en contratos de compraventa de energía (PPA) es del 9,5%, frente al 7% que da media el mercado inmobiliario.
Las energías renovables han emergido como una alternativa de inversión atractiva. La apuesta por proyectos de energía solar o eólica, por ejemplo, ofrece retornos estables y previsibles sin la necesidad de una gestión activa por parte del inversor. Es la principal conclusión de un informe comparativo entre este sector y la vivienda elaborado por la green fintech española Crowmie.
«A diferencia del sector inmobiliario, donde los ingresos pueden fluctuar según la demanda y el estado del mercado, las energías renovables ofrecen una rentabilidad constante respaldada por contratos a largo plazo», señala Fernando Dávila, CEO de Crowmie. Esta plataforma permite que los inversores particulares e institucionales accedan al mercado de las renovables a través de contratos de compraventa de energía (PPA).
Estos proyectos garantizan ingresos a largo plazo, con una rentabilidad promedio que puede superar el 9,5% anual. Esta es mayor a la que ofrece el mercado inmobiliario actualmente. Según los últimos datos facilitados por Idealista, la rentabilidad de la vivienda se mantiene en el 7,3% en el primer trimestre de 2025, la misma tasa que la registrada en 2024.
A nivel nacional las oficinas siguen siendo el producto más rentable (11,5%), seguido de locales (10%), viviendas (7,3%) y garajes (6%).
Crowmie ofrece a los inversores un modelo respaldado por activos reales: instalaciones fotovoltaicas industriales en España que generan energía limpia y contratos estables a largo plazo. Desde su lanzamiento en 2023, Crowmie ha captado más de 4,5 millones de euros en inversiones y ha puesto en marcha 16 proyectos renovables en operación o ejecución, permitiendo a empresas reducir entre un 30% y un 50% su factura energética sin endeudamiento.
Además de la rentabilidad, la propuesta de Crowmie incluye flexibilidad y liquidez: los inversores pueden reinvertir sus retornos o retirarlos con facilidad, beneficiándose del interés compuesto en un mercado estable y en crecimiento.
Catalizador
Un factor a favor para la inversión en renovables es que este tipo de inversiones cuenta con el respaldo de políticas europeas que fomentan la transición hacia fuentes de energía sostenibles.
«La regulación está impulsando cada vez más la transición energética, lo que genera un entorno favorable para los inversores en renovables», añade Dávila.
De esta forma, tanto particulares como instituciones acceden a proyectos de energías renovables de forma sencilla y transparente.
FUENTE : www.expansion.com