La filosofía MAGA avanza y, con ella, una nueva era de proteccionismo comercial a nivel global, en la que parecen erosionarse inevitablemente los pilares básicos del orden económico liberal internacional: el libre comercio, el multilateralismo, la estabilidad normativa y la cooperación global.
Una realidad que lamentablemente se impone al constarse el reducido poder de negociación de los aliados tradicionales de EEUU desde la II Guerra Mundial, como es el caso de la UE, de Japón y, previsiblemente, de Canadá. El acuerdo comercial alcanzado entre la Administración Trump 2.0 y la Comisión Europea ha situado a los europeos frente al espejo, ya que los años de Pax Americana y la configuración de la UE como el mayor proyecto de integración económica supranacional en la historia contemporánea no han servido para reducir su dependencia de la primera potencia mundial. Es decir, las relaciones bilaterales entre ambos bloques son multifacéticas, y especialmente críticas para el viejo continente en materia tecnológica y de defensa.
De esta forma, las nuevas reglas arancelarias fijadas por EEUU a la UE, a Japón y a otros países de la región Asia-Pacífico no sólo constata la posición de dominio geoeconómico y tecnológico de la primera potencia mundial, sino también el hecho de que China no representa una alternativa confiable para las principales economías avanzadas y los países asiáticos. Es decir, la filosofía MAGA se ha impuesto ante las implicaciones socioeconómicas o geopolíticas que podrían provocar una guerra comercial directa con EEUU.
FUENTE: www.expansion.com