
– Llegué a España en 1980, en plena esfervescencia democrática, siendo un entusiasta corresponsal para el sevicio latinoamericano de la Voice of América (VOA), emisora oficial del gobierno de los Estados Unidos.
Mis expectativas iban más allá de Madrid. Tuve dos ofertas, a cada cual más tentadora. Una de ellas era ir a trabajar a Washington, sede de la VOA, ¡pero no hablaba inglés! Me puse a estudiarlo.
Pero había un problema añadido a esta historia. Estaba muy a gusto con el sabor, el modo de entender la vida, la filosofía misma de su esencia. España era un paraíso que no encontraría en ninguno de mis probables y futuros destinos.
La idea de ir a Washington me entusiasmaba, hasta que un compañero de allí me dijo: «este trabajo es para gente mayor, para conseguir una buena jubilación, no para jóvenes como tú». Y era verdad. Tenía 24 años y una maleta gigantesca de ilusión. Había mucho camino por recorrer, aunque este fuera tortuoso y dificil.
Europa y su Influencia en el Mundo
Aunque en el siglo XXI Estados Unidos está considerado una superpotencia global, Europa sigue siendo un actor clave en el escenario mundial. Su influencia, arraigada en siglos de historia, cultura, innovación y diplomacia, continúa moldeando el mundo en múltiples dimensiones. Desde la política y la economía hasta el arte y la ciencia, el legado europeo es innegable y perdura incluso en un mundo cada vez más multipolar.
Europa es la cuna de la civilización occidental. Ha sido durante siglos el epicentro de grandes transformaciones que han definido el curso de la humanidad. Fue aquí donde surgieron ideas revolucionarias como la democracia en la Antigua Grecia, el derecho romano y el Renacimiento, que sentaron las bases del pensamiento moderno. La Ilustración del siglo XVIII, con figuras como Voltaire, Rousseau y Kant, promovió valores como la razón, la libertad y los derechos humanos, principios que hoy son pilares de las sociedades democráticas en todo el mundo.
Además, Europa fue el escenario de eventos históricos de alcance global, como la Revolución Industrial, que transformó la economía mundial, y las dos Guerras Mundiales, que redefinieron el orden geopolítico. Aunque estos conflictos dejaron al continente devastado, también impulsaron la creación de instituciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Europea (UE), que hoy desempeñan un papel crucial en la promoción de la paz y la cooperación global.
La Influencia Cultural Europea
La cultura europea ha dejado una huella imborrable en el mundo. Desde el arte y la literatura hasta la música y la filosofía, Europa ha producido algunos de los mayores genios de la historia. Artistas como Leonardo da Vinci, Vincent van Gogh y Pablo Picasso; escritores como Shakespeare, Dostoyevsky y Jane Austen; y compositores como Beethoven y Mozart han influido en generaciones de creadores en todo el mundo.
El cine europeo, con su enfoque en la narrativa y la estética, ha inspirado a Hollywood y a otras industrias cinematográficas. Festivales como el de Cannes en Francia, San Sebastián en España y el de Berlín en Alemania son referentes globales. Además, el diseño y la moda europeos, encabezados por ciudades como París y Milán, siguen dictando tendencias a nivel mundial.
– Todas estas consideraciones históricas forjaron una idea en mí, acerca del ámbito en el que quería desarrollar mi labor como comunicador. ¿Estados Unidos o Europa? La decisión era facil. ¿Vivíría en un país cuyo liderazgo mundial es cada vez más cuestionado, donde claramente se intuye un futuro decadente, donde hay aspectos de la vida cotidiana que no hacen más que acentuar las diferencias sociales? ¿O en un entorno donde la «humanidad», por sobre todas las cosas, prima en los esfuerzos de su sociedad?
Siempre admiré la iniciativa de la Unión Europea, el uso de su moneda única, la eliminación de fronteras, todo lo que conlleva una alianza entre 27 países que buscan un futuro estable, de paz y progreso social. Y todo esto con un objetivo común aunque hablen 24 lenguas diferentes.
La Unión Europea: Un Modelo de Integración
La Unión Europea es uno de los proyectos políticos y económicos más ambiciosos de la historia. Surgida tras la Segunda Guerra Mundial con el objetivo de evitar nuevos conflictos, la UE ha logrado unir a 27 países bajo principios comunes de democracia, derechos humanos y libre comercio. Aunque enfrenta desafíos internos, como el Brexit y las tensiones entre sus miembros, la UE sigue siendo un faro de cooperación y estabilidad en un mundo cada vez más fragmentado.
El euro, la moneda común utilizada por 19 países, es la segunda moneda más importante del mundo después del dólar estadounidense. Además, la UE es el mayor bloque comercial del mundo y un líder en la promoción de políticas ambientales y de desarrollo sostenible. Su influencia se extiende más allá de sus fronteras, a través de acuerdos comerciales, programas de ayuda al desarrollo y su papel en la diplomacia internacional.
Europa ha sido cuna de algunos de los avances científicos y tecnológicos más importantes de la historia. Desde la teoría de la relatividad de Albert Einstein hasta el descubrimiento de la penicilina por Fleming, los científicos europeos han contribuido significativamente al progreso humano. Hoy, el continente sigue siendo un líder en investigación e innovación.
Además, Europa es pionera en la transición hacia una economía verde y digital. Países como Alemania, Finlandia, Suecia y Dinamarca están a la vanguardia en energías renovables, mientras que ciudades como Londres, Berlín y Barcelona son centros de innovación tecnológica y emprendimiento.
Influencia Geopolítica en un Mundo Multipolar
Aunque Estados Unidos sigue siendo la principal superpotencia militar y económica, Europa mantiene una influencia significativa en la política global. A través de la OTAN, los países europeos colaboran con Estados Unidos en la defensa y la seguridad internacional. La UE desempeña un papel clave en la mediación de conflictos y la promoción de los derechos humanos, como se ha visto en su participación en acuerdos como el Tratado de París sobre el cambio climático.
Europa también ejerce influencia a través de su soft power (poder blando). Su cultura, educación y estilo de vida atraen a millones de personas en todo el mundo.
– Tenía que definir una postura, una voluntad, una decisión final: ¿EE UU o Europa? ¿Qué podría pasar en este viejo mundo como para que me decidiera por EE UU?
Europa enfrenta desafíos importantes, como el envejecimiento de su población, la crisis migratoria y el auge de movimientos populistas, como el que padecemos actualmente en España. Sin embargo, su capacidad para adaptarse y reinventarse ha sido una constante a lo largo de su historia. La pandemia de COVID-19, por ejemplo, demostró la resiliencia de sus sistemas de salud y su capacidad para coordinar respuestas a nivel continental.
– Y al fin, esta fue mi decisión, me quedo en Europa. ¡Y me quedé! Mi hija es europea, mi nieta es europea, mi familia entera es europea, por orígen y por convicción.
Europa puede no ser la superpotencia dominante del siglo XXI, como los Estados Unidos, pero su influencia en el mundo es profunda y duradera. Su legado histórico, su riqueza cultural, su liderazgo en la innovación y su compromiso con la cooperación internacional la convierten en un actor indispensable en el escenario global. En un mundo cada vez más interconectado, Europa sigue siendo un faro de progreso, diversidad y unidad. No se puede comparar una cacharrería con el museo del Louvre o El Prado. ¡Las comparaciones son odiosas…!
WEB DEL AUTOR: Carlos Gulberti