Danae Fuster Massone
La investigación por presuntos fraudes en la adquisición de insumos sanitarios durante la pandemia involucra a figuras clave y destapa una posible compleja red de corrupción que afecta al exministro José Luis Ábalos y a su círculo cercano.
En el primer episodio de La Lupa en «Estudio Radio, la radio global en español», Danae Fuster presenta un minucioso informe sobre el caso Koldo o caso Ábalos, un escándalo de corrupción política que ha sacudido la pauta noticiosa en España.
Este caso, que se originó a raíz de presuntas irregularidades en la compra de material sanitario durante la pandemia, ha captado la atención de la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil desde el 2022, pero tomó mayor notoriedad en el transcurso del 2024.
En el centro de la investigación se encuentra José Luis Ábalos, quien se desempeñó como ministro de Fomento y Transportes durante el gobierno de Pedro Sánchez. Ábalos ha sido vinculado a un entramado de corrupción que surgió tras la adjudicación de contratos a la empresa Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas para la compra de insumos sanitarios por un valor total de aproximadamente 60 millones de euros. Sin embargo, se descubrió que esta empresa solo destinó un 13% de dicho monto en la compra de insumos, lo que lanza serias dudas sobre la transparencia de la transacción y el destino de los fondos.
Las acusaciones incluyen delitos graves como blanqueo de capitales, cohecho, delitos contra la Hacienda Pública y tráfico de influencias. Junto a Ábalos, también está siendo investigado su mano derecha, Koldo García, quien ha sido señalado por adquirir bienes por un valor de 1.5 millones de euros cinco meses después de la adjudicación de los contratos. Otro implicado, Víctor de Aldama, es un empresario ligado a Soluciones de Gestión, quien está acusado de haber obtenido más de 5.5 millones de euros a través de este esquema. Por su parte, otro empresario, Juan Carlos Cueto, del Grupo Cueto, supuestamente habría ganado hasta 9 millones en esta trama. Junto a ellos, más de 20 personas de la esfera pública y privada están bajo investigación.
En un informe clave de octubre de 2024, la Guardia Civil detalló el posible modus operandi que involucraba a De Aldama y García en la manipulación de contratos en el Ministerio de Fomento, donde la oficina de García se convertiría en el centro de operaciones para obtener contratos de mascarillas durante la crisis sanitaria.
Asimismo, este caso ha derivado en múltiples aristas, como la inmobiliaria, que añaden otra capa de complejidad. Esto porque en la investigación se ha destapado un vínculo entre Ábalos y Aldama en transacciones de propiedades, donde se sugiere que el exministro habría recibido propiedades a cambio de favores. Además, se ha descubierto que Ábalos alquiló un apartamento para una amiga en la Torre Madrid por 2,700 euros al mes, cubierto presuntamente por el entorno de De Aldama.
En las últimas semanas, la situación se ha tornado aún más intensa, con informes que revelan nuevos activos de Ábalos en Colombia y la confirmación de la compra de propiedades en Perú. También se investiga su implicación en un crédito de 130,000 euros facilitado a una pareja para la compra de un inmueble.
Con todo, el desenlace de este escándalo está lejos de concretarse y salpica para todas partes, siendo lo último la solicitud de Ábalos para que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declare para esclarecer la relación de su ministerio con la compra de mascarillas a la empresa implicada, lo que podría abrir nuevas líneas de investigación.